Definición detallada de Aftas bucales
Las aftas bucales o úlceras orales son lesiones dolorosas de carácter recurrente que aparecen en la mucosa bucal. Se presentan como pequeñas úlceras redondeadas u ovaladas, de fondo blanquecino o grisáceo y borde eritematoso. Su origen es multifactorial: predisposición genética, alteraciones del sistema inmunológico, déficit nutricionales, traumatismos locales (como mordeduras o roce de prótesis), alergias alimentarias, consumo de cítricos o alimentos con aditivos, e incluso enfermedades sistémicas como la enfermedad celíaca o la enfermedad de Crohn.
No son contagiosas, se diferencian del herpes y se engloban en el cuadro clínico de la estomatitis aftosa recurrente.
Síntomas o manifestaciones clínicas
Aparición de una o varias pequeñas lesiones dolorosas en labios, lengua, encía o paladar.
- Dolor al comer, hablar o cepillarse los dientes.
- Lesiones redondas u ovaladas, de superficie blanquecina y borde rojizo.
- En aftas menores: tamaño inferior a 5 mm, curación en 7 a 14 días sin dejar cicatriz.
- En aftas mayores: diámetro superior a 10 mm, evolución más prolongada y posibilidad de dejar cicatriz.
- Aftas herpetiformes: múltiples lesiones muy pequeñas agrupadas.
Diagnóstico
El diagnóstico de las aftas bucales se basa en la exploración clínica de la mucosa. El odontólogo puede diferenciar las aftas de otras lesiones orales como herpes, candidiasis o procesos ulcerativos secundarios a enfermedades sistémicas.
En pacientes con episodios recurrentes o lesiones persistentes (más de 14 días), se recomienda realizar pruebas complementarias para descartar causas como déficit nutricionales o patologías inmunológicas y gastrointestinales.
Tratamiento o manejo
Aunque suelen curar de forma espontánea, existen medidas para aliviar el dolor y acelerar la cicatrización:
- Uso de colutorios y geles específicos para aftas.
- Antiiflamatorios tópicos o sistémicos en casos dolorosos.
- Evitar alimentos ácidos o cítricos que irriten la lesión.
- Mantener una adecuada higiene bucal con cepillado suave y colutorios sin alcohol.
- Tratamientos con corticoides tópicos o inmunomoduladores en casos recurrentes o severos.
- Identificación y control de factores desencadenantes (gluten, aditivos, traumatismos).
En episodios frecuentes o lesiones extensas, es recomendable acudir al odontólogo o al médico para un diagnóstico completo y tratamiento adaptado.
